
El Parque Nacional de los Picos de Europa está situado en el norte de España, en el sector más agreste y elevado de la Cordillera Cantábrica, donde se encuentran las comunidades autónomas de Asturias, Cantabria y Castilla-León.
Sus cumbres más elevadas sobrepasan los 2.600 metros de altitud, y se sitúan a sólo 25 kilómetros de la costa del Atlántico en línea recta, lo que ha dado lugar a desniveles muy fuertes, con frecuencia superiores a 2.000 metros en muy poca distancia.
La cima culminante de los Picos es Torre Cerredo, de 2.648 metros, y la más famosa es el Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu, de 2.519, ambas en el sector asturiano.
Al parecer el nombre de los Picos de Europa se debe a que sus cumbres eran las primeras del continente que divisaban los navegantes españoles que regresaban de América. Debido a su extraordinario valor natural y a la belleza de sus paisajes, en 1918 se creó en los Picos de Europa el primer parque nacional de España, limitado originalmente al macizo occidental de los mismos con el nombre de Montaña de Covadonga. Muchos años más tarde, en 1995, se amplió el parque para proteger a la totalidad de los Picos, alcanzando su extensión actual que es de 646’60 kilómetros cuadrados, en los cuales se incluyen algunos núcleos de población como Tresviso, Sotres, Tielve, Bulnes, etc…
Las principales poblaciones de su entorno son Potes en la parte de Cantabria y Cangas de Onís en el sector asturiano, contando con todos los servicios básicos y una amplia oferta de hostelería que incluye alojamientos de todo tipo, desde los paradores de turismo de Fuente Dé y Cangas de Onís hasta refugios de montaña en el corazón de los Picos.
En el entorno de los Picos de Europa existen cuevas que fueron habitadas en la Prehistoria, y en algunas de ellas se conserva arte rupestre paleolítico, lo que ha dado lugar a la declaración por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad de las cuevas de Llonín (Peñamellera Alta) y La Covaciella (Cabrales), ambas en Asturias.
En los albores de la historia, los cántabros y astures que vivían en el entorno de los Picos fueron los últimos pueblos de Hispania en ser sometidos por Roma, en época del emperador Augusto. El principal acontecimiento histórico sucedido en los Picos fue la batalla de Covadonga en el año 722 después de Cristo, con la derrota de un ejército musulmán por los cristianos liderados por Pelayo, que se convirtió en el primer rey de Asturias y de la monarquía española, estableciendo su capital en Cangas de Onís.
En la otra parte de los Picos, la comarca cántabra de Liébana se convirtió en otro bastión de resistencia contra los musulmanes, llegando a fundarse en ella 20 monasterios de los que sólo ha sobrevivido el de Santo Toribio. En él se alberga la reliquia del “Lignum crucis”, el fragmento más grande conservado de la cruz en la que murió Jesucristo, y en dicho monasterio también vivió el monje Beato de Liébana, autor de importantes textos teológicos en el siglo VIII.
Durante muchos siglos los Picos se mantuvieron apartados de los principales acontecimientos de la historia española, pero desde mediados del siglo XIX vivieron unas décadas de explotación minera (zinc) que nos han legado impresionantes caminos como los de Tresviso y Tornos de Liordes.
En las últimas décadas ha sido el turismo el que ha dado lugar a una gran mejora de las comunicaciones y accesibilidad de estas montañas, incluyendo algunas infraestructuras como el teleférico de Fuente Dé o el funicular de Bulnes.
Por lo demás los Picos de Europa han mantenido hasta la actualidad unas formas tradicionales de vida muy duras y adaptadas a un entorno difícil, basadas sobre todo en la ganadería. El pastoreo de vacas, ovejas y cabras, y la producción de afamados quesos han sido las principales ocupaciones de los habitantes del entorno de los Picos, que en las últimas han sabido reconvertir su actividad hacia el turismo que, cada vez más, acude al Parque Nacional de los Picos de Europa a disfrutar de sus inigualables paisajes, practicar deportes de montaña y aventura, o simplemente encontrar la tranquilidad.
Con la ventaja de tener este impresionante macizo montañoso a sólo 25 kilómetros de la costa atlántica, con un elevado número de playas de gran belleza caracterizadas por sus arenas finas y perfecta aptitud para el baño en los meses de verano.
Picos de Europa National Park comprises three different Spanish provinces; Asturias, Cantabria and León; hence this is the only National Park belonging to three different autonomous communities and it is currently managed in a combined manner. The Western Massif (Macizo Occidental) was declared a National Park on the 22nd of July 1918, becoming thus Spain’s first protected area. The park presently comprises 64,660 hectares. Afterwards, in 1994 it was declared as Picos de Europa National Park.
In this environment there are numerous U-shaped valleys of glacial origin as well as many glacial cirques carved in the rocks and glacial lakes which show evidence of a glacial activity that is still noticeable nowadays in the perpetual snows that still remain not only on the hilltops, but also in the rocky glaciers.
You can see the rich variety of fauna and flora found in this protected environment if you walk through its different types of woodlands.
The National Park vast richness of animals can be depicted as an exceptional example of all kinds of animals included in it. Inside this Park you can see a number of protected animal species such as the Cantabrian capercaillie, the lammergeier or the brown bear, these latter are becoming a more and more frequent presence all over the area, moreover one of the park’s most representative animals is the Cantabrian chamois. As a example of its importance, several sculptures devoted to it have been erected in different places inside the park. Amongst the most representative species it is worth noting the following ones: grey partridge, accentor, snow finch, Iberian wolf, middle spotted woodpecker and also rare species like the rosalia longicorn beetle that is unique in the world.
Inside the National Park there are, on the whole, thirty natural trails approved as “Pequeño Recorrido PR” ( Short Distance) which comprise the most representative areas in this natural environment: glacial valleys, beech woods, oak groves, mixed woods, hazelnut groves, holm oak groves, meadows in the bottom of the valley, alpine pasture lands, glacial lakes, ridges, crags , peaks, etc. In addition to this variety, the Park includes, in the part of the Central Massif located in León, a number of high mountain routes starting at the foothill of Pico Torrecedro (2,648 metres) and several dozens of peaks and mountains that reach an altitude over 2,000 metres. This part is completed by recreation areas and camp sites.
The trips we offer are of medium and low difficulty; therefore accessible to everybody.
In this area you will enjoy trekking throughout the year thanks to a wide range of possibilities. In this country, most of the trails going up some mountains are specially designed for mountain bikes, off-piste skis, rackets, crampons or ice-axes.
In addition to both hunting and fishing tradition in this land, the offer is completed by a number of exclusive activities that can be carried out throughout the park since it has a ski resort in Puerto de San Isidro as well as two reservoirs in which it is allowed to play aquatic sports, areas for climbing etc. Furthermore this country is the cradle of craftsmen whose workshops are open to those visitors curious to know how they work. The rich cultural heritage is completed with Roman and baroque churches, traditional and fulling mills, forges, bullpens, emblazoned houses, medieval towers, local pilgrimages, typical cuisine and traditional games which date back to a far-off past. This whole of deep-rooted traditions is the greatest exponent of a heritage to be discovered by visitors.